Había vez un muro… Parte I

Había una vez un muro que separaba un país en dos. En un lado los EEUU y en el otro la Unión soviética. Los más perjudicados los alemanes, que vieron cómo sus ciudades eran divididas, sus familias rotas, sus trabajos perdidos. Claro que unos estaban sometidos mientras los otros entraban en el progreso, y disfrutaban de sus derechos y libertades. Un muro que estuvo en pie 28 años. Cayó porque la Unión Soviética comenzó a perder fuerza pero también porque los alemanes se levantaron y lo derrumbaron.

Lo que me gusta de los alemanes es que no esconden su historia. La tienen presente, y yo creo que es lo normal. Así saben que hay cosas que no se pueden repetir. Cuando se entierra la historia es probable que se olvide. Y yo que soy una apasionada de la Historia, no puedo más que alegrarme por ello.

Ayer fui a visitar la Calle Bernauer, donde han creado un museo memorial del Muro de Berlín. Aquí han colocado fotografías en los edificios paralelos, han instalado postes informativos, y la capilla de la reconciliación. Un poco más adelante se conserva la llamada “franja de la muerte”, denominada así porque era la zona por la que más gente moría intentando saltar.  En frente hay un museo, en el que se honra a todos aquellos que saltaron, pero en el que también se encuentran documentos que eran necesarios para pasar de un lado al otro, testimonios de familias que fueron divididas, las proclamas de la dictadura soviética…incluso en una sala se ofrece la posibilidad de sentarse y ver un documental del 9 de noviembre de 1989. Ayer vi a gente llorando delante de la pantalla. Reconozco que yo también he llorado viéndolo. Creo que es uno de los momentos más emotivos de la historia.

Ayer mi amigo Álvaro me preguntó si en Berlín sólo se podían visitar cosas tristes. Es cierto que la ciudad tiene una historia triste, pero también emotiva. El muro era terrible pero tiene su parte de belleza. Los berlineses jamás se rindieron, luchaban por su libertad, cavaban túneles y se ayudaban los unos a los otros en la clandestinidad. La noche del 9 de Noviembre salieron a la calle y a martillazos acabaron con lo que les impedía ser una nación. Eso es lo que yo vi ayer.

Os dejo con unas fotos 😉

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IMG_20151114_124340[1]  *El próximo sábado espero visitar la East Side Gallery, un fragmento de 1’4km de muro que está pintado. Y entonces publicaré “Había una vez un muro… Parte II”.

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Acerca de Dama Roja

25% Sangre coruñesa + 25% Sangre bilbaína + 50% Frío palentino = 100% Verove. Maestra de Infantil y Escritora frustrada (algún día). Algo rara pero original!!
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