Paz

-¡Hola jovencito!, ¿qué haces tú aquí?
-A decir verdad, señor, estoy pasando el rato
-¿Y no es acaso ésta tu hora de clase? ¿No deberías hallarte ahora aplicándote a tus libros? Con diligencia, para obtener útiles conocimientos?
-¡Oh!, si me lo permite, así también aprendo.
-¡Aprender! ¿Qué y de qué manera?, te pregunto yo. ¿Acaso matemáticas?
-No, ciertamente.
-¿Metafísica, pues?
-Tampoco
-¿Algo, pues, relacionado con el lenguaje?
-No, tampoco es el lenguaje.
-¿Comercio, quiza?
-No, comercio tampoco.
-¿Qué cosa, pues? 
-En realidad, señor, como pronto va a llegarme el momento de peregrinar, deseo saber qué es lo que generalmente hacen las personas que se encuentran en mi caso,y dónde se encuentran los peores abismos y espesuras del  camino; así como también, las cosas que de más utilidad me serán para andarlo. Por lo demás, me hallo aquí recostado al lado del arroyo para aprender bien de memoria una lección que mi maestro llama Paz o Contento.
R.L. Stevenson

Reflexionando un poco creo que yo soy el niño, que estoy empleando estos meses sabáticos (sin trabajo, ni estudios ni na) para tener un tiempo de…llamemoslos paz, tranquilidad o contento. Bueno dentro de poco se acabará el periodo de paz y daré el paso hacia el peregrinaje.
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Acerca de Dama Roja

25% Sangre coruñesa + 25% Sangre bilbaína + 50% Frío palentino = 100% Verove. Maestra de Infantil y Escritora frustrada (algún día). Algo rara pero original!!
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