Secretos

Me preguntaba porque todos me insistían con el mismo tema. Si yo lo disimulaba bien, empujándolo cada día más abajo, intentando que llegase al fondo de mi ventrículo derecho, esperando que nadie lo pudiese hallar en semejante lugar.
Hacía lo posible por detener aquello que maduraba en todo mi ser, y cuando estaba cerca lo apartaba de mi lado con la mano, como si fuese un arbitro sacándole tarjeta roja al deseo. No pensaba en ello hasta que sus ojos caían sobre los míos. Comenzaba entonces a temblar el suelo, en realidad temblaba yo, perdía todo el autocontrol que tenía frente al espejo y mi sangre transportaba mi pequeño secreto hasta las mejillas que acaloradas, se sonrojaban.
Por mucho que me dijeran, no iba a reconocerlo, ni siquiera a mí misma, temía que si lo aceptaba, creciese tanto que no cupiera en mi, tanto que se vería a flor de piel. Aunque, en realidad todos lo sabían, por eso no se daban por satisfechos con mis excusas de arcilla.
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Acerca de Dama Roja

25% Sangre coruñesa + 25% Sangre bilbaína + 50% Frío palentino = 100% Verove. Maestra de Infantil y Escritora frustrada (algún día). Algo rara pero original!!
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